Muchas veces suele ocurrir que salimos a testear el mercado cuando estamos hartos de nuestra situación laboral actual. ¿Es ese el mejor momento?
Nos ocurre que llega un punto en el trabajo en donde hemos llegado a nuestro techo, o nos cambiaron de jefe y no tenemos "feeling", o cambió el management de la compañía y ya no nos sentimos identificados.
Nos vamos desgastando día a día, pues el trabajo no nos gusta, no tenemos ganas de leventarnos por las mañanas, o le gruñimos a cuanto compañero de trabajo se nos cruce para pedirnos algo.
En ese momento salimos a buscar trabajo.
¿Es ese el mejor momento?
La respuesta claramente es no. Porque nos plantaremos frente a un selector, que no nos conoce, comentándole todas las negativas de nuestro empleo, y lo mal que la estamos pasando.... Cuando nos pregunten por el lado positivo, nos costará mucho encontrarlo!!!! Estamos tan negados con el empleo, que todo lo que ocurra en él será negativo para nuestros ojos.
Les aconsejo que si están atravesando un proceso de este estilo, intenten salir a cambiar la situación antes: No quiere decir solamente salir a buscar otra empresa... Puede ser un empleo por nuestra cuenta, o solicitar dentro de la misma empresa un cambio de sector.
Cuando salimos a buscar un trabajo y estamos muy teñidos de negatividad, podemos caer en la opción de tomar el primer empleo que encontremos, sin hacer un análisis en profundidad. Por eso es mejor estar con la mente fría, y poner todas las variables sobre la mesa.
Recordemos también que una meseta transitoria en nuestro empleo, puede ayudarnos a disfrutar de otros momentos de nuestra vida, que cuando estamos a full con el trabajo no podemos hacerlo: Capacitarnos, hacer deportes, ocuparnos de nuestra familia, realizar un hobbie que teníamos postergado.
La reflexión que quiero dejarles a los que estén transitando este tipo de situaciones es que en primer medida intenten ser fríos. Contar hasta diez, y evaluar todas las alternativas antes de tomar una decisión apresurada. Y si están con alguna molestia en sus empleos, no está mal "tantear" el mercado para ver qué ofertas hay afuera. No esperemos colmar nuestra paciencia, anticiparse es una competencia que nos juega a favor cuando pensamos en nuestro futuro.
Este espacio está dedicado a aquellos que comienzan a familiarizarse con el mercado laboral.
martes, 28 de mayo de 2013
jueves, 16 de mayo de 2013
La entrevista de trabajo
“La entrevista de trabajo”
Por Lic. María Eugenia del Rio (*)
Pasamos horas buscando
empleo, y cuando accedemos a la entrevista laboral, concurrimos llenos de
dudas. Los nervios pueden también jugarnos una mala pasada. Veamos aquí algunos
consejos para actuar con naturalidad en la entrevista personal.
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La entrevista de trabajo suele ser la prueba
más importante a la hora de obtener un empleo. La misma comienza desde que
cruzamos la primer mirada con nuestro entrevistador. En esta ocasión, la frase
que dice “la primera impresión es la que cuenta”, tiene mucha validez. Y para
dejar en el entrevistador una buena impresión, debemos prepararnos para
concurrir a la entrevista.
La
preparación no sólo es elegir qué ropa vamos a ponernos, sino que va mucho más
allá de eso: Debemos pensar qué cosas no debemos dejar de contarle al
entrevistador, porque son aquellas que pueden sumarnos algún punto adicional.
Debemos
también tener en cuenta, que existen tantos tipos de entrevistadores como
personas en el mundo…. Y si bien puede que utilicen las mismas técnicas a la
hora de seleccionar, es probable que algunos se sientas más a gusto con
nosotros, mientras que otros no tanto. Por eso es importante que seamos
perceptivos desde el momento en el que nos saludamos con el entrevistador.
Debemos
respetar los tiempos de la conversación: Dejar hablar al entrevistador, y
hablar solo cuando me seda la palabra. No interrumpir. No pisarnos. Ser claros
en nuestro discurso.
No olvidemos
que estamos en una entrevista de trabajo: El entrevistador no es un amigo.
Debemos manejar un vocabulario acorde a la ocasión, y explayarnos sobre temas
relativos a la búsqueda de trabajo. En caso de contar algún detalle de nuestra
vida, recordemos siempre que debe ser con discreción, y conservando las buenas
costumbres. Quizás algo muy normal para nosotros, no lo es para el
entrevistador, y eso puede causar una mala impresión.
La clave a
la hora de las entrevistas es siempre decir la verdad, pues la mentira tiene
patas cortas: Si trabajé en dos lugares, y me fui de ambos para ganar más
dinero, será mejor que lo expliquemos de esa forma, y que le hagamos entender
al entrevistador el porqué de nuestra decisión.
Aquí dejamos
algunos puntos a tener en cuenta a la hora de concurrir a la entrevista:
1. Prepararse para la ocasión: Llevar Cv
en mano, y vestirse para la ocasión.
2. Llegar a horario: 5 minutos antes es
un buen horario. Si por algún motivo nos atrasamos, no olvidemos llamar para
avisar.
3. Escuchar al entrevistador y responder
lo que nos pregunta.
4. Aprovechar la oportunidad si nos dan
lugar para explayarnos: No olvidemos que los temas a tratar deben ser acordes a
la entrevista.
5. Utilizar palabras apropiadas para tal
encuentro, ser claros en nuestro discurso.
6. Explicarle al entrevistador porqué
estamos buscando trabajo y cuáles son nuestras expectativas del mismo.
7. Si el entrevistador nos da lugar para
expresarnos, comenzar a contar nuestra historia de modo ordenado, idealmente
contando sobre nosotros en primer medida, nuestros estudios, nuestra familia, y
nuestra experiencia.
8. Despedirnos del entrevistador de
manera cordial, y podríamos decirle que si no quedáramos seleccionados para
esta oportunidad, igualmente quedamos muy agradecidos por el trato recibido.
¡Mucha
suerte en la búsqueda laboral!
(*) Sobre la autora: Es Lic. En Administración de la UBA y
posee una especialización en Recursos Humanos en la UCA. A nivel laboral,
trabajó en áreas contables, administrativas y de RR.HH. Actualmente se
desempeña como profesional independiente.
Cómo armar una carta de presentación
“Cómo armar una Carta de Presentación”
Por Lic. María Eugenia del Rio (*)
Un buen Curriculum
Vitae debe ir acompañado de una carta de presentación que invite a leerlo. Aquí
les presentamos algunos consejos para realizar una carta interesante y
elegante, que nos ayude a buscar trabajo de manera eficaz.
Un buen Curriculum vitae debe ir acompañado de una carta de
presentación. Ahora bien, en la carta, ¿debemos contar toda nuestra historia? ¿Debemos
reiterar la información del CV? Se presentan varios interrogantes cuando
comenzamos a escribir con la hoja en blanco.
Como primera
medida, debemos fijar la temporalidad de
la carta, indicando fecha y lugar, sobre el margen derecho. Esto es muy
importante, dado que si quedamos en una base de datos, la persona que lea
nuestros antecedentes sabrá en qué fecha fue redactada dicha información.
A
continuación, sobre el margen izquierdo, debemos indicar a quién va dirigida la
misma. Si sabemos el nombre de la persona, o el cargo, debemos indicarlo de la
siguiente manera: Atención Sr. Gerente de Sucursal
Luego comenzaremos
a redactar nuestra carta: Podemos comenzar con la frase “Me dirijo a usted para
presentarle mis antecedentes”, o bien “Mi nombre es XX y estoy interesado en
trabajar en NN”. Cuando redactamos nuestros antecedentes, no debemos caer en el
error de repetir lo mismo que dice nuestro CV. La carta de presentación debe
invitar a leer nuestro CV.
Podemos
indicar nuestro nombre completo, y nuestra edad, y luego nuestro nivel de
estudio en una oración simple. Es importante indicar algún logro personal o
profesional que resulte relevante para el puesto al cual me estoy postulando.
Por ejemplo, si me estoy postulando como técnico químico para trabajar en una
empresa, podemos indicar lo siguiente:” Soy técnico químico egresado en el año
2010. Mi promedio general es de 9.50, y estoy interesado en trabajar en la
empresa para complementar mis conocimientos teóricos con el trabajo del día a
día”.
En el
párrafo siguiente, deberíamos hablar de nuestra remuneración pretendida, y de
nuestra disponibilidad horaria para realizar el trabajo. Cuando hablamos de
remuneración pretendida, debemos recordar que los valores se expresan en
números brutos, que luego se verán reducidos por los descuentos de ley, que son
del orden del 17 %.
Para
finalizar la carta, debemos indicar en una frase: “En mi CV encontrará mis
datos de contacto y mis antecedentes completos. Espero tener la oportunidad de
ampliarlos en una entrevista personal”.
No olvidemos
saludar cordialmente, y firmar la carta al pie, ya sea con una firma, o bien
indicando nuestro nombre completo.
Al terminar
la carta, es importante releerla, y revisar que la extensión de la misma no
supere los diez renglones. En este caso, no olvidemos la frase “menos es más”:
La carta debe invitar a leer nuestro CV. Si revelamos todo lo que tenemos para
contar en la carta, carecerá de sentido la lectura del CV.
Y
fundamentalmente, recordemos que tanto la carta como el CV son la llave para acceder
a la entrevista personal, tema que trataremos en la próxima columna.
(*) Sobre la autora: Es Lic. En Administración
de la UBA y posee una especialización en Recursos Humanos en la UCA. A nivel
laboral, trabajó en áreas contables, administrativas y de RR.HH. Actualmente se
desempeña como profesional independiente.
Cómo armar un Curriculum Vitae
“Cómo armar un Curriculum Vitae”
Por Lic. María Eugenia del Rio (*)
Todos hemos atravesado
por primera vez una búsqueda de trabajo. Veamos aquí unos consejos para que
nuestra búsqueda sea efectiva.
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A
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la hora de buscar trabajo, siempre nos
planteamos lo mismo: ¿Cómo hago para ser el elegido? Y en el afán de dar a
conocer todo sobre nosotros, solemos caer en el error de volcar un exceso de
información en el CV (Curriculum Vitae) y en la carta de presentación.
Es
importante saber que esto no necesariamente nos va a ayudar, sino que muy por
el contrario, nos puede llegar a perjudicar. El entrevistador recibe cientos de
Cvs por día, y a la hora de leerlos, hace foco en los datos importantes para
cubrir el puesto de trabajo: Si nuestro CV es muy extenso, puede que el lector
lea sólo los primeros párrafos y no llegue al total de la información.
Aquí van
unos secretos que pueden ayudarnos a confeccionar nuestro CV:
Comenzar
siempre indicando nuestros datos personales, comenzando por el nombre y
apellido. Es importante que el teléfono esté claro, y que la dirección de mail
sea adecuada para buscar trabajo, y no el apodo por el cual nos llaman en el
barrio. Se recomienda que sea el apellido y el nombre, por ejemplo: juan.perez
@......com.
Respecto a
la foto, es importante saber que la misma debe ser acorde a la ocasión. Se
recomienda ponerse una camisa blanca, y sacar la foto 4*4 para luego
digitalizarla en el CV.
Luego
indicaremos nuestro objetivo, es decir porqué estoy buscando trabajo: Si nunca
trabajé, mi objetivo podría ser “Insertarme en el mercado laboral” o bien “Obtener
un empleo que me permita costear mis estudios”.
A
continuación indicaremos nuestro nivel de educación, siempre empezando por los
últimos estudios cursados. Se recomienda no exceder los dos niveles. Por
ejemplo, si tengo polimodal completo y estoy cursando el profesorado de
matemáticas, debo indicarlo de la siguiente manera: Actualmente cursando el 1er. Año del
profesorado de matemática en……
Año 2012 –
Polimodal completo. Indicar Título Obtenido.
Luego
indicaremos nuestra experiencia laboral: Es importante expresarla en pocas
palabras, detallando claramente la función desempeñada. La clave es dejar un
espacio para contar todo aquello que sabemos hacer en una entrevista personal.
Por ejemplo, si una persona trabajó como volantero, repartidor de pizza y
empleado administrativo, deberá indicarlo de la siguiente manera:
Desde –
Hasta (indicar fecha de inicio y fecha de fin): Me desempeñé como repartidor de
volantes, para la firma “xx” de la localidad de Gómez.
Desde –
Hasta: Me desempeñé como repartidor de pizzas en la pizzería “nn” de la
localidad de Brandsen.
Desde –
Hasta: Me desempeñé como empleado administrativo, en el sector de cobranzas, de
la empresa “yy” en la localidad de Jeppener.
Luego
podemos completar nuestro CV indicando qué herramientas informáticas manejamos,
y el nivel de conocimiento. Lo mismo con los idiomas adicionales. Por ejemplo:
Informática:
Conocimientos avanzados de Paquete Office completo – Conocimientos intermedios
de programación – Conocimientos básicos de reparación de P.C.
Idiomas:
Conocimientos intermedios de inglés.
Para
finalizar, podemos indicar en un renglón nuestros intereses, ya que puede ser
un disparador para que el entrevistador se interese en conocernos. Por ejemplo:
En mi tiempo libre practico fútbol y toco guitarra en un grupo folclórico.
Como
recomendación global, el CV no debe exceder las dos hojas (idealmente debe ser
una hoja), debe estar impreso prolijamente, y ser entregado al entrevistador en
una carpeta tamaño A4 o carta.
Esperamos
que estos consejos sean de utilidad a la hora de armar nuestro CV.
En la
próxima columna trataremos el tema “carta de presentación”.
(*) Sobre la autora: Es Lic. En Administración
de la UBA y posee una especialización en Recursos Humanos en la UCA. A nivel
laboral, trabajó en áreas contables, administrativas y de RR.HH. Actualmente se
desempeña como profesional independiente.
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