jueves, 4 de julio de 2013

"La primera impresión es la que cuenta" - Dedicado a quienes dan sus primeros pasos en el mercado laboral.

La frase "la primera impresión es la que cuenta", o "amor a primera vista", también puede ser aplicada en los procesos de selección. Veamos porqué....

Cuando participamos de un proceso de selección, generalmente somos uno de los tantos candidatos que conoce la empresa o la consultora. 
Si vamos a una primer entrevista de trabajo, lo más probable es que nuestro CV haya pasado la barrera de la primera impresión: Porque ocurre que hasta los datos están supeditados a la impresión del entrevistador. Un buen curriculum debe ser breve, conciso, prolijo, y por sobre todas las cosas, sin errores de ortografía.
Si nos citaron a la entrevista, es porque ya pasamos la primer prueba de fuego.

En la entrevista, vamos por la segunda: En esta instancia debemos cuidar nuestro lenguaje, tanto el verbal como el no verbal. También es bueno averiguar el código de vestimenta del lugar, y todo dato que puedan aportarnos para amalgamarnos con la institución.

Para lograr una buena "primera impresión", tener algunos datos puede ayudarnos. Por ejemplo:
Si nos hemos postulado para un banco, será apropiado concurrir a la entrevista con saco y corbata.
Si nos hemos postulado para una agencia creativa, será apropiado vestir informal pero elegante.
Esto es un detalle que puede hacernos incluso a nosotros, sentir más cómodos en el lugar, y adquirir mayor confianza en la charla con el entrevistador.

Otro punto importante es observar qué código de conversación utiliza el entrevistador con  nosotros, para tratar de hablarle en los mismos términos  ¿Nos trata de usted? ¿Utiliza mucha terminología técnica? ¿Su diálogo es abierto?

No olvidemos nuestro lenguaje corporal: Cuando ingresemos al lugar procuremos sentarnos cómodos, sacarnos el abrigo, apagar el celular, dejar nuestro bolso colgado en la silla....todos estos detalles evitarán que perdamos concentración en lo realmente importante, que es la entrevista.

Pero por sobre todas las cosas, para lograr una buena impresión, recordemos ser sinceros en el diálogo, mostrarnos frescos y transparentes, pues si somos nosotros mismos seguramente el entrevistador lo percibirá...... A veces, por más que nuestros antecedentes académicos y laborales sean perfectos, hay una primera impresión que es la que cuenta, y también debemos trabajar para ello!

Resumiendo: Buen Cv + Vestimenta adecuada + Empatía con el entrevistador, son las tres claves para desarrollar una buena entrevista de trabajo.

¡Mucha Suerte en el proceso!


jueves, 13 de junio de 2013

La elección de mi Empleo


Es importante tener presente que cuando participamos de un proceso de selección, no solo el empleador elige, sino que nosotros también debemos elegir a nuestro empleador. Aunque esta premisa no es tan fácil de llevar a la práctica, sobretodo si necesitamos conseguir el empleo.

Hay muchos factores a tener en cuenta mientras participamos de un proceso de selección. Recordemos que hay tantas empresas como postulantes, y muchos postulantes no se sienten a gusto en determinado tipo de empresas, pues no son culturalmente afines.

Es importante utilizar el proceso de selección no solo para que nos conozcan, sino también para conocer: Tomemos cada paso del proceso como una oportunidad para conocer a la otra parte….es algo así como un noviazgo, en cada cita conocemos un nuevo detalle.

Pongamos foco en relevar las cuestiones que para nosotros son primordiales: Algunas personas valoran los desafíos, otras el cumplimiento horario, la estabilidad, u otros factores.

Hay muchas cuestiones que podemos relevar con el entrevistador preguntando elegantemente. Por ejemplo, si quiero saber si se cumple el horario de trabajo, seguramente no quedará muy bien preguntar en una primera cita si cumplen el horario, pero sí puedo obtener la misma información haciendo referencia a alguna época del año y su pico de trabajo. Una buena pregunta podría ser, para un candidato contable, la siguiente: ¿Están de cierre de balance? Me imagino que en dichos periodos se trabaja doble jornada….Esta afirmación indudablemente disparará la respuesta del entrevistador, y obtendremos el dato con una pregunta elegante.

El otro punto importante a relevar es el área de Recursos Humanos de la compañía: Es importante entender qué prioriza la empresa a la hora de desarrollar a sus recursos: ¿Habrá posibilidades de crecimiento? Podemos  preguntarle al entrevistador si hace mucho que trabaja en la empresa, y si ha tenido la oportunidad de pasar por otros puestos.

Internet nos puede ayudar también a validar algunas cuestiones de la empresa: Simplemente con poner su nombre en un buscador podré obtener información al respecto.

Por último, les recomiendo exprimir al máximo la entrevista con el jefe directo: Preguntar todo lo que consideremos necesario, e intentar imaginar si el binomio Jefe – Colaborador funcionará, pues en una organización, los resultados son siempre producto del trabajo de un equipo.

Éxitos en el proceso de Empleo!!

martes, 4 de junio de 2013

¿Lidiar con el Jefe o Convivir con el Jefe?

Cuando nos presentamos a una búsqueda laboral, recibimos gran cantidad de información respecto a la empresa y a las tareas. Pero cuanta información recibimos respecto al jefe?

El primer día de nuestro nuevo empleo es un día lleno de expectativas e ilusiones. Una de las dudas más grandes que todos hemos tenido es la que respecta al tipo de jefe que nos toque en suerte.

Muchas veces podemos elegir un trabajo por la empresa y las tareas descriptas en el proceso de selección, pero pocas veces podemos hacerlo por el jefe.
La primera impresión de una entrevista laboral suele ser muy corta para identificar todas las características del jefe: Conocerlo es un proceso que se va dando con el tiempo.

¿Qué pasa cuando ese jefe no es lo que esperábamos? Podemos tomar dos actitudes frente a este punto.

¿Qué ocurre si lidiamos todos los días con el Jefe? Lo más probable es que comencemos mirándolo mal, ignorando la mitad de sus comentarios, hablando mal de él con nuestros compañeros, amigos y parientes, entre otras tantas acciones que podemos tomar para "bastardearlo".
Todas estas acciones, en el mediano plazo, atentan también contra nosotros: Pasar de ocho a diez horas por día, como "perro y gato" con una persona, no es sano para ninguna de las partes, ni para el equipo, ni mucho menos para la empresa.

Al atravesar esta situación, podemos, por el contrario, tomar una actitud constructiva: Intentemos llegar a una sana convivencia. Entender que el Jefe es un integrante más de la empresa, al igual que nosotros, con un sueldo, unas responsabilidades determinadas, y una "mochila" que hace a su personalidad. El jefe no es eterno: Debemos tomarlo como un aliado. Entender en qué cosas él es débil y convertirnos en expertos de esa materia, podría ser una salida para forjar una relación de colaboración. Tuve un jefe que me aconsejaba: "Hay que construir sobre las debilidades del jefe", y quiero dejarles a ustedes este consejo para sus empleos.

Recordemos que muchas veces hay oportunidades en las empresas que son barajadas por los jefes. Una buena relación con nuestro jefe, puede ayudarnos a crecer en nuestro puesto de trabajo.

Pero sobretodo, siempre debemos tener en cuenta que todos somos personas, con distintas edades, distintas historias, distintas realidades, y que el trabajo debe llevarse a cabo en armonía, pues si eso no ocurre los resultados no son los mismos. Y esos resultados no son del jefe, sino del equipo, del cual nosotros también formamos parte.
Y todos a fin de mes percibimos un sueldo, que puede mejorar si nuestro desempeño es sobresaliente, no solo individualmente, sino también como miembro del equipo.

Por lo tanto, no será mejor dedicar nuestra energía a aportar para el equipo y no a criticar y lidiar con el jefe?

martes, 28 de mayo de 2013

Stress en los procesos de Selección

Muchas veces suele ocurrir que salimos a testear el mercado cuando estamos hartos de nuestra situación laboral actual. ¿Es ese el mejor momento?


Nos ocurre  que llega un punto en el trabajo en donde hemos llegado a nuestro techo, o nos cambiaron de jefe y no tenemos "feeling", o cambió el management de la compañía y ya no nos sentimos identificados.

Nos vamos desgastando día a día, pues el trabajo no nos gusta, no tenemos ganas de leventarnos por las mañanas, o le gruñimos a cuanto compañero de trabajo se nos cruce para pedirnos algo.
En ese momento salimos a buscar trabajo.

¿Es ese el mejor momento?

La respuesta claramente es no. Porque nos plantaremos frente a un selector, que no nos conoce, comentándole todas las negativas de nuestro empleo, y lo mal que la estamos pasando.... Cuando nos pregunten por el lado positivo, nos costará mucho encontrarlo!!!! Estamos tan negados con el empleo, que todo lo que ocurra en él será negativo para nuestros ojos.

Les aconsejo que si están atravesando un proceso de este estilo, intenten salir a cambiar la situación antes: No quiere decir solamente salir a buscar otra empresa... Puede ser un empleo por nuestra cuenta, o solicitar dentro de la misma empresa un cambio de sector.

Cuando salimos a buscar un trabajo y estamos muy teñidos de negatividad, podemos caer en la opción de tomar el primer empleo que encontremos, sin hacer un análisis en profundidad. Por eso es mejor estar con la mente fría, y poner todas las variables sobre la mesa.

Recordemos también que una meseta transitoria en nuestro empleo, puede ayudarnos a disfrutar de otros momentos de nuestra vida, que cuando estamos a full con el trabajo no podemos hacerlo: Capacitarnos, hacer deportes, ocuparnos de nuestra familia, realizar un hobbie que teníamos postergado.

La reflexión que quiero dejarles a los que estén transitando este tipo de situaciones es que en primer medida intenten ser fríos. Contar hasta diez, y evaluar todas las alternativas antes de tomar una decisión apresurada. Y si están con alguna molestia en sus empleos, no está mal "tantear" el mercado para ver qué ofertas hay afuera. No esperemos colmar nuestra paciencia, anticiparse es una competencia que nos juega a favor cuando pensamos en nuestro futuro.

jueves, 16 de mayo de 2013

La entrevista de trabajo


“La entrevista de trabajo”

Por Lic. María Eugenia del Rio (*)

Pasamos horas buscando empleo, y cuando accedemos a la entrevista laboral, concurrimos llenos de dudas. Los nervios pueden también jugarnos una mala pasada. Veamos aquí algunos consejos para actuar con naturalidad en la entrevista personal.


La entrevista de trabajo suele ser la prueba más importante a la hora de obtener un empleo. La misma comienza desde que cruzamos la primer mirada con nuestro entrevistador. En esta ocasión, la frase que dice “la primera impresión es la que cuenta”, tiene mucha validez. Y para dejar en el entrevistador una buena impresión, debemos prepararnos para concurrir a la entrevista.

La preparación no sólo es elegir qué ropa vamos a ponernos, sino que va mucho más allá de eso: Debemos pensar qué cosas no debemos dejar de contarle al entrevistador, porque son aquellas que pueden sumarnos algún punto adicional.

Debemos también tener en cuenta, que existen tantos tipos de entrevistadores como personas en el mundo…. Y si bien puede que utilicen las mismas técnicas a la hora de seleccionar, es probable que algunos se sientas más a gusto con nosotros, mientras que otros no tanto. Por eso es importante que seamos perceptivos desde el momento en el que nos saludamos con el entrevistador.

Debemos respetar los tiempos de la conversación: Dejar hablar al entrevistador, y hablar solo cuando me seda la palabra. No interrumpir. No pisarnos. Ser claros en nuestro discurso.

No olvidemos que estamos en una entrevista de trabajo: El entrevistador no es un amigo. Debemos manejar un vocabulario acorde a la ocasión, y explayarnos sobre temas relativos a la búsqueda de trabajo. En caso de contar algún detalle de nuestra vida, recordemos siempre que debe ser con discreción, y conservando las buenas costumbres. Quizás algo muy normal para nosotros, no lo es para el entrevistador, y eso puede causar una mala impresión.

La clave a la hora de las entrevistas es siempre decir la verdad, pues la mentira tiene patas cortas: Si trabajé en dos lugares, y me fui de ambos para ganar más dinero, será mejor que lo expliquemos de esa forma, y que le hagamos entender al entrevistador el porqué de nuestra decisión.

Aquí dejamos algunos puntos a tener en cuenta a la hora de concurrir a la entrevista:

1.       Prepararse para la ocasión: Llevar Cv en mano, y vestirse para la ocasión.

2.       Llegar a horario: 5 minutos antes es un buen horario. Si por algún motivo nos atrasamos, no olvidemos llamar para avisar.

3.       Escuchar al entrevistador y responder lo que nos pregunta.

4.       Aprovechar la oportunidad si nos dan lugar para explayarnos: No olvidemos que los temas a tratar deben ser acordes a la entrevista.

5.       Utilizar palabras apropiadas para tal encuentro, ser claros en nuestro discurso.

6.       Explicarle al entrevistador porqué estamos buscando trabajo y cuáles son nuestras expectativas del mismo.

7.       Si el entrevistador nos da lugar para expresarnos, comenzar a contar nuestra historia de modo ordenado, idealmente contando sobre nosotros en primer medida, nuestros estudios, nuestra familia, y nuestra experiencia.

8.       Despedirnos del entrevistador de manera cordial, y podríamos decirle que si no quedáramos seleccionados para esta oportunidad, igualmente quedamos muy agradecidos por el trato recibido.

¡Mucha suerte en la búsqueda laboral!

 

(*) Sobre la autora: Es Lic. En Administración de la UBA y posee una especialización en Recursos Humanos en la UCA. A nivel laboral, trabajó en áreas contables, administrativas y de RR.HH. Actualmente se desempeña como profesional independiente.

Cómo armar una carta de presentación


“Cómo armar una Carta de Presentación”

Por Lic. María Eugenia del Rio (*)

Un buen Curriculum Vitae debe ir acompañado de una carta de presentación que invite a leerlo. Aquí les presentamos algunos consejos para realizar una carta interesante y elegante, que nos ayude a buscar trabajo de manera eficaz.

 Un buen Curriculum vitae debe ir acompañado de una carta de presentación. Ahora bien, en la carta, ¿debemos contar toda nuestra historia? ¿Debemos reiterar la información del CV? Se presentan varios interrogantes cuando comenzamos a escribir con la hoja en blanco.

Como primera medida, debemos  fijar la temporalidad de la carta, indicando fecha y lugar, sobre el margen derecho. Esto es muy importante, dado que si quedamos en una base de datos, la persona que lea nuestros antecedentes sabrá en qué fecha fue redactada dicha información.

A continuación, sobre el margen izquierdo, debemos indicar a quién va dirigida la misma. Si sabemos el nombre de la persona, o el cargo, debemos indicarlo de la siguiente manera: Atención Sr. Gerente de Sucursal

Luego comenzaremos a redactar nuestra carta: Podemos comenzar con la frase “Me dirijo a usted para presentarle mis antecedentes”, o bien “Mi nombre es XX y estoy interesado en trabajar en NN”. Cuando redactamos nuestros antecedentes, no debemos caer en el error de repetir lo mismo que dice nuestro CV. La carta de presentación debe invitar a leer nuestro CV.

Podemos indicar nuestro nombre completo, y nuestra edad, y luego nuestro nivel de estudio en una oración simple. Es importante indicar algún logro personal o profesional que resulte relevante para el puesto al cual me estoy postulando. Por ejemplo, si me estoy postulando como técnico químico para trabajar en una empresa, podemos indicar lo siguiente:” Soy técnico químico egresado en el año 2010. Mi promedio general es de 9.50, y estoy interesado en trabajar en la empresa para complementar mis conocimientos teóricos con el trabajo del día a día”.

En el párrafo siguiente, deberíamos hablar de nuestra remuneración pretendida, y de nuestra disponibilidad horaria para realizar el trabajo. Cuando hablamos de remuneración pretendida, debemos recordar que los valores se expresan en números brutos, que luego se verán reducidos por los descuentos de ley, que son del orden del 17 %.

Para finalizar la carta, debemos indicar en una frase: “En mi CV encontrará mis datos de contacto y mis antecedentes completos. Espero tener la oportunidad de ampliarlos en una entrevista personal”.

No olvidemos saludar cordialmente, y firmar la carta al pie, ya sea con una firma, o bien indicando nuestro nombre completo.

Al terminar la carta, es importante releerla, y revisar que la extensión de la misma no supere los diez renglones. En este caso, no olvidemos la frase “menos es más”: La carta debe invitar a leer nuestro CV. Si revelamos todo lo que tenemos para contar en la carta, carecerá de sentido la lectura del CV.

Y fundamentalmente, recordemos que tanto la carta como el CV son la llave para acceder a la entrevista personal, tema que trataremos en la próxima columna.
(*) Sobre la autora: Es Lic. En Administración de la UBA y posee una especialización en Recursos Humanos en la UCA. A nivel laboral, trabajó en áreas contables, administrativas y de RR.HH. Actualmente se desempeña como profesional independiente.

Cómo armar un Curriculum Vitae


“Cómo armar un Curriculum Vitae”

Por Lic. María Eugenia del Rio (*)

Todos hemos atravesado por primera vez una búsqueda de trabajo. Veamos aquí unos consejos para que nuestra búsqueda sea efectiva.

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 la hora de buscar trabajo, siempre nos planteamos lo mismo: ¿Cómo hago para ser el elegido? Y en el afán de dar a conocer todo sobre nosotros, solemos caer en el error de volcar un exceso de información en el CV (Curriculum Vitae) y en la carta de presentación.

Es importante saber que esto no necesariamente nos va a ayudar, sino que muy por el contrario, nos puede llegar a perjudicar. El entrevistador recibe cientos de Cvs por día, y a la hora de leerlos, hace foco en los datos importantes para cubrir el puesto de trabajo: Si nuestro CV es muy extenso, puede que el lector lea sólo los primeros párrafos y no llegue al total de la información.

Aquí van unos secretos que pueden ayudarnos a confeccionar nuestro CV:

Comenzar siempre indicando nuestros datos personales, comenzando por el nombre y apellido. Es importante que el teléfono esté claro, y que la dirección de mail sea adecuada para buscar trabajo, y no el apodo por el cual nos llaman en el barrio. Se recomienda que sea el apellido y el nombre, por ejemplo: juan.perez @......com.

Respecto a la foto, es importante saber que la misma debe ser acorde a la ocasión. Se recomienda ponerse una camisa blanca, y sacar la foto 4*4 para luego digitalizarla en el CV.

Luego indicaremos nuestro objetivo, es decir porqué estoy buscando trabajo: Si nunca trabajé, mi objetivo podría ser “Insertarme en el mercado laboral” o bien “Obtener un empleo que me permita costear mis estudios”.

A continuación indicaremos nuestro nivel de educación, siempre empezando por los últimos estudios cursados. Se recomienda no exceder los dos niveles. Por ejemplo, si tengo polimodal completo y estoy cursando el profesorado de matemáticas, debo indicarlo de la siguiente manera:   Actualmente cursando el 1er. Año del profesorado de matemática en……

Año 2012 – Polimodal completo. Indicar Título Obtenido.

Luego indicaremos nuestra experiencia laboral: Es importante expresarla en pocas palabras, detallando claramente la función desempeñada. La clave es dejar un espacio para contar todo aquello que sabemos hacer en una entrevista personal. Por ejemplo, si una persona trabajó como volantero, repartidor de pizza y empleado administrativo, deberá indicarlo de la siguiente manera:

Desde – Hasta (indicar fecha de inicio y fecha de fin): Me desempeñé como repartidor de volantes, para la firma “xx” de la localidad de Gómez.

Desde – Hasta: Me desempeñé como repartidor de pizzas en la pizzería “nn” de la localidad de Brandsen.

Desde – Hasta: Me desempeñé como empleado administrativo, en el sector de cobranzas, de la empresa “yy” en la localidad de Jeppener.

Luego podemos completar nuestro CV indicando qué herramientas informáticas manejamos, y el nivel de conocimiento. Lo mismo con los idiomas adicionales. Por ejemplo:

Informática: Conocimientos avanzados de Paquete Office completo – Conocimientos intermedios de programación – Conocimientos básicos de reparación de P.C.

Idiomas: Conocimientos intermedios de inglés.

Para finalizar, podemos indicar en un renglón nuestros intereses, ya que puede ser un disparador para que el entrevistador se interese en conocernos. Por ejemplo: En mi tiempo libre practico fútbol y toco guitarra en un grupo folclórico.

Como recomendación global, el CV no debe exceder las dos hojas (idealmente debe ser una hoja), debe estar impreso prolijamente, y ser entregado al entrevistador en una carpeta tamaño A4 o carta.

Esperamos que estos consejos sean de utilidad a la hora de armar nuestro CV.

En la próxima columna trataremos el tema “carta de presentación”.
(*) Sobre la autora: Es Lic. En Administración de la UBA y posee una especialización en Recursos Humanos en la UCA. A nivel laboral, trabajó en áreas contables, administrativas y de RR.HH. Actualmente se desempeña como profesional independiente.